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Pau Rausell participa en la presentación del Informe Cultura 2019 en el Ministerio de Cultura en Madrid

Pau Rausell participa en la presentación del Informe Cultura 2019 en el Ministerio de Cultura en Madrid

El informe de Cultura de 2019 es un informe anual que elabora la Fundación Alternativas desde 2011 (aunque el segundo se realizó en 2015) y en el que el equipo de Econcult ya ha participado en ediciones anteriores como  la de 2016. En este caso la presentación se realiza, el 7 de Mayo de 2019 en el Ministerio de cultura, para conmemorar los 40 años de políticas culturales locales.

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En el evento junto a Pau Rausell participaran prestigiosos especialistas de las políticas culturales locales como Luís Ben, de la Diputación de Cádiz, Ramón Zallo, gran ideólogo del desarrollo de la política cultural en el País Vasco, o Juana Escudero responsable del área de cultura y educación de la FEMP.

En su aportación,  Pau Rausell destaca que hay que ser conscientes que el retroceso de la financiación pública de la cultura, en España, y en general en toda Europa, no es solo una cuestión coyuntural que volverá de manera natural, en algún momento a la situación previa a la crisis, sino que, el empuje neoliberal puede convertirlo en una pérdida estructural, a menos que estemos muy atentos y reforcemos, depuremos y sofistiquemos los argumentos y las abrumadoras evidencias de que la cultura es una herramienta básica para mejorar la utilidad social. Desde el ámbito local es necesario incrementar los recursos públicos destinados a la activación de los sectores culturales y creativos. Desde nuestra experiencia y para el caso español, si queremos que dichos recursos tengan un impacto en la realidad socioeconómica del espacio local la proporción del gasto público total debe estar al menos entre el 5% y el 10%.

 

Como señala P. Kern, entramos en nueva era, donde resulta necesario reformular las aproximaciones conceptuales previas y considerar que la cultura va más allá de los museos, los sitios patrimoniales o las instituciones culturales tradicionales y se infiltra en nuestra vida cotidiana. Puede encontrarse en los centros tecnológicos, en los hubs o clusters que alimentan la innovación, en los muros de las ciudades en forma de graffiti y murales, o en los centros comunitarios locales y en los festivales callejeros que desencadenan interacciones sociales. Sirve para crear una estética, un ambiente y, en definitiva, el atractivo de los lugares. Su impacto transformador reside precisamente en esta diversidad, pero tiene la contrapartida que la gestión de todas estas dimensiones implica grados más elevados de complejidad, y sofisticación. Tanto en el bando del sector público, como en las organizaciones económicas o en el tercer sector, necesitamos profesionales competentes, formados, motivados y comprometidos con el sentido de servicio público a la comunidad y que entiendad de forma holística la relación de la cultura con el resto del ecosistema local.

La ciencia, la tecnología y la innovación son aliados naturales del ecosistema cultural y se deben trenzar relaciones densas, profundas y fructíferas. En consecuencia, las universidades, los centros de investigación, los hubs tecnológicos, las incubadoras o las comunidades de emprendedores son y deben ser espacios de cultura y la cultura les debe proporcionar el marco de valores que favorezca la cooperación frente a la competición, y que defina la solidaridad y el bien común como objetivos finales

2018_03_05_GRANDE (fotografía Eva Máñez) Transmaking sping academy

Exigir tanto la responsabilidad individual a través del consumo cultural o el crowdfunding, como la corporativa mediante el ejercicio del patrocinio, el mecenazgo o la responsabilidad social es parte fundamental de la receta para sostener la vitalidad y el impacto del ecosistema cultural y creativo, pero también debemos ser capaces de articular relaciones público- privadas que permitan mayor flexibilidas y unas interacciónes más sofisticadas

Sólo en las últimas décadas se hace una aproximación más sofisticada entre la dimensión e intensidad de las actividades culturales y creativas y el potencial del desarrollo local. Hasta hace muy poco, las relaciones causales entre uno y otro fenómeno –cultura y desarrollo local-, resultaban difíciles de argumentar, más allá de cuatro generalidades, pero hoy tenemos numerosas evidencias que nos demuestran esa imbrincada relación a partir de relaciones concretas en e desarrollo integral de los individuos, la cohesión de las comunidades, la salud, la propensión a la innovación o la mejora en las habilidades cognitivas la productividad y la capacidad de crecimiento. Pero estas evidencias no nos liberan de dotar a las políticas culturales locales con los recursos adecuados, utilizar los medios adecuados y evaluar los resultados de forma rigurosa. La política cultural local ha de pasar de modelos ocurrenciales a otros de mayor responsabilidad social

La OCDE (OCDE, 2018), considera que la política cultural local sigue siendo un pilar fundamental del estado del bienestar que ha sido cuestionado por los rápidos cambios tanto en el ámbito financiero como en las características de su modelo de gobernanza.. Y estamos completamente de acuerdo que las políticas culturales locales necesitan renovación, herramientas más sofisiticadas, mayores niveles de participación y transparencia y nuevas miradas y aire fresco. Pero también estamos convencidos que las políticas orientadas a las actividades culturales y creativas han pasado de limitarse a afectar a lo estético y cosmético para devenir en aspectos centrales de la dimensión estratégica que determina la frontera de posibilidades de los niveles de prosperidad, bienestar y felicidad de la ciudadanía.

En ese contexto los responsables del desarrollo de las políticas culturales deben asumir una mayor responsabilidad que debe ser sustentada en más y mejor información, mayor conocimiento e investigación y mayor racionalidad instrumental. Pero dado que estamos hablando de la gestión del espacio simbólico, necesitamos también mayor inteligencia emocional, empatía ante la diversidad, belleza y autenticidad.

Respecto a las fuentes de financiación, con todos estos objetivos en mente, resulta imprescindible diversificar, profesionalizar su captación e incrementar y construir marcos regulares de flujos que definan un marco más o menos estable y previsible que permitan el desarrollo y crecimiento de los ecosistemas culturales locales. Resulta necesario dotar a los agentes culturales locales de herramienta y capacidades y técnicas para la captación de fondos. En este sentido también hay que recomendar la exploración de las posibilidades de obtener financiación europea de las distintas convocatorias disponibles, tanto en Europa Creativa como en los programas de cooperación interregional como en el programa H2020. Cada vez se incorporan aspectos que tienen que ver con la cultura en más convocatorias

En esta Europa turbulenta e inquieta, la cultura, al margen de satisfacer nuestos derechos culturales, como herramienta de trasformación de la realidad socioecómica muestra una enorme versatilidad, así que constituye un antibiótico de amplio espectro que puede ser dirigido a curar diversos males económicos o sociales como la falta de solidaridad, la desigualdad, o la intolerancia. Nos jugamos la sostenibilidad de la cultura, el cuarto pilar del desarrollo, pero también la posibilidad de la convivencia en entornos de tolerancia, diversidad y respeto mutuo.

+ Información: Programa

 

Universitat de València. Facultad de Economía

Departamento de Economía Aplicada

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