Econcult: Area of Research in Economics of Culture and Tourism

Pier Luigi Sacco nos explica la nueva Agenda Europea de la Cultura

Pier Luigi Sacco nos explica la nueva Agenda Europea de la Cultura

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El pasado 10 de mayo, en el marco del proyecto CHEBEC, y dentro del programa cultural del Departamento de Economia Aplicada, el Profesor Pier Luigi Sacco, Consejero especial del Comisario de Educación y Cultura de la Unión Europea, visitó Econcult para explicarnos en detalle las características de la Nueva Agenda Europea para la Cultura.

La Agenda Europea para la Cultura es el plan estratégico de acción cultural de los Estados miembros de la Unión Europea. Es un compromiso político de los Estados miembros de diseñar una estrategia de acción cultural europea, que persigue objetivos estratégicos mediante una cooperación con las autoridades nacionales, el diálogo con el sector cultural y la integración de la cultura en otras políticas de la Unión Europea.

La Agenda Europea para la Cultura se considera un paso importante para seguir desarrollando la cooperación en el ámbito cultural y aumentar la coherencia y la visibilidad de la acción europea en este ámbito, reforzando al mismo tiempo el papel transversal de la cultura.

El Profesor Sacco ha ilustrado los retos que la Nueva Agenda quiere alcanzar a través de la cultura: la innovación, la cohesión social y el bienestar de los ciudadanos. La agenda introduce los crossover culturales como un nuevo tema clave de la política cultural para el próximo ciclo.

Para explicar que significa un crossover cultural, el Profesor detecta el proceso de evolución de la relación entre cultura y valor económico mediante el desarrollo de una taxonomía de tres estados, que considera la Cultura 3.0 como la fase contemporánea.

La Cultura 3.0 es el modelo emergente con el que se realiza hoy la difusión y la producción de contenidos culturales, y es el resultado de un desarrollo de la sociedad, de la economía y la cultura.

En la era preindustrial, la relación entre cultura y valor económico gira fundamentalmente en torno al concepto de mecenazgo, y se identifica como modelo Cultura 1.0, en el cual el acceso a la cultura y su producción se ven severamente restringidos por barreras de entrada económica y social.

Con la revolución cultural del siglo XX que introduce la prensa moderna, la fotografía, el cine, la radio, la música grabada, etc., el mercado cultural se convierte en un mercado de masas. Industrias culturales y creativas se convierten en parte del sistema económico y se identifican como el modelo Cultura 2.0, donde la audiencia aumenta, pero la producción se mantiene de todos modos vinculados a las barreras de entrada.

Finalmente, se llega al modelo Cultura 3.0, que amplía las posibilidades de acceso y producción de cultura. Para entender el valor económico que se genera en la fase postindustrial hoy en día es necesario entender los efectos de la cultura fuera de la esfera cultural y considerar la forma en que su acceso modifica el comportamiento de individuos y grupos. Existe un vínculo muy estrecho entre el nivel de participación cultural activa de los individuos y la capacidad de la cultura para generar valor económico y social.

A través de la participación cultural activa, los individuos aprenden a conocer y reformar los códigos que son la base del significado cultural. La participación cultural activa conduce al desarrollo de nuevas habilidades y destrezas, a la modificación de las propias categorías de sentido preestablecido, a la comprensión de los procesos de construcción de sentido, es decir, contribuye al crecimiento del capital humano, explica el Profesor Sacco.

La adquisición de nuevas habilidades y la participación individual, pero sobre todo colectiva, en experiencias culturales dentro de una comunidad genera efectos indirectos que garantizan el bienestar y el progreso de una sociedad.

En términos de innovación es interesante considerar una comparación entre las clasificaciones de los países de la UE en términos de su capacidad de innovación medida por la métrica 2017 del European Innovation Scoreboard, y del Índice de Práctica cultural medida por la encuesta del Eurobarómetro. Es interesante observar cómo, a pesar de que los dos indicadores parecen medir fenómenos completamente diferentes, existe una clara asociación entre las variables, lo que establece un patrón distintivo en todos los países. La evolución cultural refuerza el aprendizaje, los costes cognitivos, los Incentivos sociales, y favorece la creación de polos de innovación cultural.

La participación cultural activa proporciona a los individuos y a los grupos nuevas habilidades de conceptualización, ayuda a comprender la diversidad y lleva a la persona a redescubrir nuevas posibilidades de desarrollo personal. El efecto de la participación cultural en la cohesión social es superar los estereotipos, causados por prejuicios sociales históricos, a menudo vinculados a factores étnicos.

En términos de bienestar y salud son siempre más los estudios que demuestran como la participación cultural puede tener efectos decisivos y relevantes en la esperanza de vida, en términos del bienestar psicológico percibido y de prevención del aislamiento social. En particular, resulta que la participación cultural es el segundo predictor del bienestar psicológico después de (presencia/ausencia de) las principales enfermedades y, en este sentido, su impacto es comparable al de la renta, y significativamente mayor que el de variables como el lugar de residencia, la edad, el sexo o la ocupación. Además, la investigación sobre los beneficios para la salud de las artes se ha centrado también en un entorno clínico y terapéutico en el que las actividades artísticas se suman a las terapias medicinales.

En conclusión, el papel de las artes y la cultura en los futuros sistemas de innovación, cohesión social y bienestar, en el espíritu del cruce cultural y creativo tiene implicaciones macroeconómicas muy importantes y puede ser revolucionario para las políticas de la UE.

Es importante planificar políticas que tengan en cuenta estos efectos indirectos de la cultura y transformarlos en objetivos, desde spillover hasta crossover. Esto requiere una escala sin precedentes de cooperación transdisciplinar entre las ciencias duras, las ciencias sociales, las artes y las humanidades.

Pier Luigi Sacco es Asesor Especial del Comisario Europeo de Educación y Cultura.

Es profesor de Economía Cultural en la Universidad IULM de Milán, investigador principal en metaLAB (en) Harvard, y profesor invitado en la Universidad de Harvard.

Es economista y autor de más de 200 publicaciones en revistas internacionales sobre temas de desarrollo cultural, políticas culturales e industrias culturales y creativas.

 

Universitat de València. School of Economics

Department of Applied Economics

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